ORDEN CONSTITUCIONAL

Cuando soñamos o impulsamos encuentros para lograr grandes consensos, es imprescindible saber que no se trata de resignar valores que son los que le dan identidad a los partidos políticos; se trata de la creación de nuevas metas, se trata de aperturas, de encontrar un nuevo lenguaje rescatando las piedras basales comunes.

Redactar una Constitución cuando la seguridad nacional no estaba garantizada, dice mucho sobre la osadía de activar  ideas nuevas, rupturistas, logradas por consenso, sostenido por un objetivo común fuerte y sobretodo claro. Prístino. Digamos que 1853 es el gran momento argentino, el que deberíamos festejar con banderas y como hermanos, por que es el que nos une, el que nos define, el que nos garantiza la paz. Y sobretodo es el documento que necesita del consenso para alimentarse, nos sigue a nosotros, simples caminantes, en la búsqueda de nuevos horizontes, para regularse, para ampliarse. 

Ya tenemos un consenso, un acuerdo marco, ya lo hicimos y no lo cumplimos, como ciudadanos ni se nos ocurre leer la Constitución Nacional  para saber que allí están todas las garantías del estado de derecho, logradas por consenso. Consenso necesario que se repite cada vez que ha sido renovada. Si los ciudadanos la ignoran, ¿pueden exigir a los que ocupan cargos políticos que la acaten, que la respeten,  que logren consensos que solo son posibles bajo garantías constitucionales? 

Dora Moneta

Carta a Lectores – Martes 22 de Octubre de 2019 en Diario La Nación

 

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